#37 – El Alma y el palpitar de la vida

Buenas.

Una cosa que me acaba de venir, que ya venía viniendo pero que acaba de llegar: no hace falta «estar iluminado» para Sentir el Alma.

¿Mande? ¿Sentir el Alma?

Estooo…, ¿y cuándo se siente el Alma?

Pues sencillamente en esos instantes en que te sientes feliz.

¿Sabes ese tipo de felicidad que se sale de lo normal?

Sí, cuando te permites un arrebato de euforia que es como… EXTRA, que se sale del LÍMITE.

¿Y cuál es el límite?

¿Cuál es ESE límite?

Respira y siéntelo…

Yo describiría esto como el palpitar de la vida. Ese momento que está allí cuando menos esperas y que luego se te escurre entre los dedos.

Quieres repetirlo.

Quieres volver a vivirlo.

Pero por más que quieras, ya no volverá.

Eso es Sentir el Alma.

Dejar entrar al Yo Soy. Dejar que asome su cabecita en tu vida humana o tú asomar tu cabecita en su vida yosoica (nueva palabra).

A veces lo veo en otras personas. Lo oigo en su tono de su voz cuando hablan de algo que les apasiona.

Lo percibo…

  • …en mi youtuber preferido cuando está especialmente inspirado;
  • …en la voz de mi sobrino de 5 años cuando me cuenta una experiencia primeriza y,

…no sé, por ejemplo, también…

  • …en es@ entrevistad@ que responde la pregunta que tanto estaba esperando.

Sí,…

  • …esa sílaba que sobresale empujada por el fuelle de la emoción,
  • …ese instante de entusiasmo que destaca,
  • …ese glow que sube…

Cuando era niño tenía más momentos de estos que ahora.

De estos que son inesperados y que rebasan el límite.

Tocas el cielo con ellos, podríamos decir.

El Alma vibra porque está viviendo la experiencia que elije a través del Humano.

¿Sí?

Y ahora de adulto «realizado» todo es gris, y más cuando te quedas sin la Identidad Humana que creías que eras.

Tienes que Respirar para llenar ese Vacío. Y seguir respirando.

Más.

Y más…

Hasta que esa Respiración de Recepción de lo que está fuera del límite se convierte en lo que hay por defecto.

El Alma y el Humano siendo la misma cosa constantemente. Sin esfuerzo alguno.

Esos momentos de felicidad, de salir del límite, pero que ya no son solo momentos…

Son el estado permanente.

Sí.

¿Dónde está eso?

Está Aquí.

Porque dentro del límite y fuera del límite es lo mismo en mi nueva Percepción.

No mental, recuerda. Nunca mental.

Sensual.

El palpitar de la vida.

Ese movimiento de eterna motivación, eterna Energía, que siempre se escapa por los entresijos de tu idiosincracia humana.

Está Aquí, para ti, si quieres experimentarlo.

Impasible.

No hace falta «estar iluminado» para entrar en esa inercia, aunque si entras en ella, seguro que ese es el camino, largo o corto, hacia la Iluminación.

Podríamos describirlo así.

Todos llegaremos, un día u otro.

¿No?

Porque ya hemos llegado.

El palpitar de la vida siempre ha estado Aquí.

Solo hace falta darse una vuelta (y Respirar un poco) por los rincones de uno mismo.

Ahhh, y dar de nuevo con él.

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4 comentarios en «#37 – El Alma y el palpitar de la vida»

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