#35 – Cuando respiro mi Espíritu no cabe en mi Cuerpo

Hace unos días estaba hablando con una amiga y me dijo que sentía que cuando respiraba su Esencia en (la Percepción de) su Cuerpo Físico, la Sensación era tan grande que se le hacía difícil de soportar.

Yo le contesté que me sentía identificado con eso porque a veces también me había pasado, pero también le recordé que en la Iluminación Encarnada el centro ya no es el Cuerpo Físico sino tu Presencia Yo Soy. Es decir, cuando respiras no tiene por qué ser desde el Yo Soy hacia el Cuerpo Físico, sino que hay más posibilidades. Muchas y más sorprendentes.

Y como el tema me está volviendo una y otra vez a la cabeza, entonces voy a escribir sobre ello.

A ver, en la «espiritualidad tradicional» hay muchos maestros y enseñanzas que te dicen que hay que anclar el Espíritu en la Materia. Cuántas veces habré oído esto de otras personas: «es que, Guillem, no estás anclado en el Cuerpo. Estás demasiado expandido. Tienes que bajar a la Tierra». Y, ¿sabes qué? Me los creía y me sentía mal. Pensaba que había algo mal en mí.

Sin embargo, con el tiempo y una caña, y también chequeándolo con otras personas que están en este proceso, me he dado cuenta de que no se trata de eso.

«¡No hay que anclar nada a nada, capullitos de alhelí!». :)))))) (Grr, cuántas veces me habré perdido por seguir ciegamente a otr@s…).

Como digo, el verdadero centro cuando te expandes ya no es la parte humana sino el Yo Soy. Te conviertes en el Yo Soy y dentro de él está el Humano. Pequeñito. Importante sí, pero pequeñito.

O sea, no es que haya que anclar tu Conciencia o tu Yo Soy en el Cuerpo, eso sería limitar mucho el tema. De lo que se trata es de vivir la Percepción del Yo Soy con tus Sentidos humanos, por decirlo de alguna manera.

Con tus Sentidos humanos al menos al principio.

Y sigo ligando esto con lo que hablé con mi amiga: la magia realmente empieza cuando dejas de intentar poner tu Conciencia en el Cuerpo y empiezas a experimentar que tu Conciencia es tu Conciencia y no tu Cuerpo queriendo albergarla. Tú eres tu Percepción, la Percepción que te permites de tu Yo Soy con tu sistema sensorial.

¿Y sabes qué? Cuando eres capaz de Permitir la Percepción de tu Yo Soy y ves que tu centro es ese y no la Identidad Humana, con su Cuerpo incluido…, ¡te sientes más Humano que nunca!

Más relajado que nunca. Más cómodo que nunca. ¡Mas anclado que nunca al Cuerpo!

Pero es una Sensación diferente. Es un sentido de Expansión y Libertad que nunca hubieras imaginado.

Ya he dicho hasta la saciedad que primero hay que Soltar la Identidad Humana, la Mente, hay que ir más allá de la Mente. Y luego Permitir la Conciencia, la Percepción de tu Conciencia.

Lo que hablaba con mi amiga, que me voy: pues le dije —y es algo que siento muy claramente— que no se trata de encajar el Espíritu en la Materia del Cuerpo, dicho y entendido así, sin más, sino que se trata de cambiar tu Percepción del Cuerpo, es decir, hacerlo más grande… No, tampoco es eso…

A ver, la Percepción de tu Cuerpo deja de ser la que era. Ya no lo percibes sólido, limitado, fijo, sino que abres la Percepción, abres corredores interdimensionales en tu Percepción, que pueden ser muchos y de hecho infinitos, y te sientes como…, eso, infinito.

Como si tu Cuerpo, tus órganos y tus células se abrieran a otra Realidad que está Aquí, en ti, pero que no es ésta.

Y que siempre estuvo Aquí, solo que no accedías a ella.

Porque no estabas preparad@ para verla y para sentirla.

Porque todavía estabas en la Percepción fija de la Mente.

Y no era tu momento para Soltar la Identidad Humana antigua.

Entonces, si sientes que estás haciendo Respiración Consciente o Interdimensional y te sientes abrumad@ porque notas que no cabe tanta Energía en un Cuerpo Físico tan pequeño, lo que puedes hacer es abrir tus células y Sentir que cada una de ellas tiene una capacidad infinita de recibir Energía.

Ninguna célula de tu Cuerpo tiene límites, en realidad.

Esa es la verdadera Expansión de la Conciencia de la que tanto hablan algunas personas pero que no son capaces de practicar todavía.

No es la capacidad física de tu Cuerpo lo que determina lo que pueda alojar. Quien aloja es tu Percepción, tu Conciencia. El Cuerpo Físico solo es un instrumento programado. Y programable. Programado por la Mente y programable por el Espíritu que eres y que estás descubriendo.

En tu vieja Conciencia humana es cuestión de capacidad. Solo cabe una cierta cantidad. En tu nueva Conciencia Divina es cuestión de expandirte y Permitir el Ser Infinito que eres y puedes llegar a ser.

Solo abre la puerta. Cuando Respiras con Conciencia cada célula tuya es una puerta al Infinito, es un espacio eterno que no tiene límite.

Vaya, ya lo dicen los científicos: los átomos son en un 99,999999% espacio vacío. Bueno, pues eso aún se queda corto, porque cada brizna de espacio vacío que hay en un átomo puede ser mil puertas a mil dimensiones diferentes.

Pero no lo pienses. Respira y Permite. Las posibilidades son… bueno, es que no hay palabra humana para definirlo.

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2 comentarios en «#35 – Cuando respiro mi Espíritu no cabe en mi Cuerpo»

  1. Hello Guillem, I particularly appreciate this post, it emanate so much the felt perception of your experience and the simplicity with wich you describe it is so relatable for whos ready to receive it . I for one benefit greatly from your shared experience of the conscious breath, Thank’s

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