#17 – El año de la Sensualidad, vamos a ello

En el Shoud de enero Adamus Saint Germain dijo que este año 2021 será el año de la Sensualidad para los Shaumbra.

No sé tú, pero yo me apunto.

Y por si no lo había dicho todavía, yo soy Shaumbra.

Lo he sido conscientemente desde 2004.

Aunque si acaso ya hablaré de ello en otro momento, que hay mucho que hablar.

Pues esta mañana estaba preparando la comida y he bajado a la bodega a buscar una botella de vino.

Buscaba una de esas baratas de las que compro en el Mercadona o en el Lidl cada semana, pero se habían terminado. Y me he visto forzado a coger una de las más antiguas, de las buenas, de las que están «en reserva para una ocasión especial».

Era eso o no beber vino hoy.

Pues he cogido un crianza del 2011 que vete tú a saber de dónde vino.

El vino.

Ha.

(Siempre jugando con palabras. Me sale solo, lo juro, no es la intención… consciente… de mi Humano).

Bueno, la Sensualidad. Volvamos al impulso que me hace escribir esto.

La Sensualidad de la que hablo es la capacidad de Percibir la vida de una manera expandida.

Sería una manera de explicarlo.

No tiene que ver con el concepto de Sensualidad que todo el mundo tiene, al menos no exactamente.

Vivir de forma sensual sería permitirte abrir los sentidos más allá de los cinco sentidos…

Sensual viene de sentido, sí, esta sería la cosa. En inglés el adjetivo sensual y el nombre (y el verbo) sense tienen la misma raíz: sens-

En fin, que me enrollo y solo quería poner en palabras mi experiencia de la Sensualidad. Aunque ya sabemos que las palabras siempre se escapan cuando uno habla desde determinada capa de Conciencia.

Ya ves tú, llevo más de medio artículo, supongo, y aún no he dicho nada de lo que quería decir.

A ver…

La Sensualidad…

Es algo que está aparte de la «Percepción normal», por llamarla así. Es como una Realidad paralela.

Bueno, ES una Realidad paralela.

Pero que está ahí siempre.

Solo que YO elijo si percibo la vida desde esa Realidad sensual o desde la Realidad normal.

Hay de todo en esta experiencia, como ya he explicado en otras ocasiones:

  • La desorientación del Cuerpo y la Mente tal como los conoces.
  • El impulso por buscar la Sensualidad que viene y se va.
  • El miedo a entrar en este tipo de Percepción, que tiene que ver con la desorientación del primer punto.
  • Y la frustración de no poder acceder a esta parte de ti cuando lo deseas, porque estás demasiado en la Mente y en la Realidad normal…

Sin embargo, la cosa es mucho más fácil. Y rápida.

O lo permites o no lo permites. Punto.

Yo últimamente me veo permiténdolo al menos una vez al día, como para recordarme, recordarle a mi Humano, que eso esta ahí y que es el momento.

Adamus tiene razón. Siempre la tiene, ya lo dice él (bueno, va, menos alguniiiitas veces en que no estoy de acuerdo…).

Bueno, qué bueno que el vino éste del 2011 que vino esté bueno.

(Otra vez jugando con palabras. Haha, me sale solo, lo requete-juro).

P.D. Sí, tomar vino es una experiencia sensual. Pero mira, vamos más allá de la Sensualidad barata, por favor. Lo que quería explicar en este artículo, y si no lo he conseguido lo remato ahora, es la experiencia de la verdadera Sensualidad, ESA POR LA QUE TE PUEDES DESHACER DE DICHA EN CADA INSTANTE DE TU EXISTENCIA, no solo cuando bebes vino.

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